Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
EL CONJUNTO
El conjunto se compone de numerosos restos de muros de mampostería en la zona norte y oeste del cerro, y de restos de muros y construcciones de planta rectangular en su vertiente suroeste.
El conjunto se completa al sureste, con los restos de un templo de planta rectangular y cabecera orientada al este, con torre de planta cuadrangular a los pies.
En toda el área existen enormes cantidades de piedras amontonadas, algunas de ellas bastante trabajadas, procedentes del desplome de los diferentes elementos.
LA IGLESIA
CABECERA
La cabecera, orientada al este, ha desaparecido. Se conserva la doble grada semicircular sobre la que apoyaba el ábside de la iglesia original, que según Castán (1997) e Iglesias Costa (2003) sería semicircular, y según García Guatas (1992) recto.
NAVE
Estaba formada por una única nave, estrecha, de planta rectangular.
Tan solo se conserva en pie el paramento septentrional que presenta la siguiente peculiaridad: al observar el corte de su grosor se aprecia la presencia de dos muros diferentes adosados longitudinalmente en dirección este-oeste.
Castán opina que la iglesia pudo construirse adosada al muro sur del recinto fortificado; de ahí la presencia de un muro doble en este sector.
En la parte inferior del muro, aproximadamente a un metro de la cabecera, se conserva un crismón que fue reutilizado en la construcción de este paramento
Se trata de un crismón circular, trinitario, de ocho brazos de listel, con aro marco abocelado. Las letras son de gran tamaño y ocupan la práctica totalidad de los sectores en los que se ubican. En el centro presenta una roseta de aro.
TORRE
Torre campanario, obra de sillarejo alargado asentado en hiladas bastante cuidadas. Presenta un solo cuerpo que se erige sobre planta cuadrangular. Al interior estaba dividida en dos pisos que tuvieron cubierta plana: el primero sobre retallo en el muro oeste y el superior con mechinales para empotrar las vigas. Hasta hace poco tiempo la torre conservaba la cubierta con bóveda de cañón de eje longitudinal a la nave. Recientemente, se ha derrumbado la bóveda.
En el último piso se abren dos vanos gemelos de medio punto al sur y al oeste y uno al norte, y hasta época reciente se apreciaban señales del arranque de otro en el lienzo oriental.
Sobre el cuerpo de campanas se aprecia un listel que recorrería todo el perímetro de la torre a modo de imposta separándolo del remate, que parece adivinarse a modo de petril.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002